Durante casi toda mi vida he visto la vida como un regalo al que cada día te sentías profundamente agradecido por poder disfrutarlo. Quizás mis experiencias cercanas a la muerte de bien joven me hicieron vivir cada día y cada momento con la máxima intensidad y alegría posible. Y no era por tener dinero. De hecho siempre he sido bien pobre con respecto al resto de personas de mi entorno en mi humilde pero envidioso barrio obrero.(La envidia es casi una cultura en Navarra y en España). ¡YO SIEMPRE LO QUE MAS HE DISFRUTADO HAN SIDO LAS RELACIONES SOCIALES DE CALIDAD CON LAS PERSONAS QUE ME RODEAN O LAS PERSONAS QUE QUIERO! Y cada vez me doy más cuenta y lo veo mucho más agudo que antes, que las personas están totalmente deshumanizadas. Presos del ego, de la envidia, del materialismo, de la avaricia, del miedo, de la desconfianza, de una ausencia casi total de los valores que siempre ha tenido la humanidad: Lealtad, respeto, cordialidad, honor, familia y lazos de amistad o de sangre s...
Las élites han caído en su propia trampa: un capitalismo cruel que genera desconfianza por todo el mundo. Y así, son atrapados por su propia forma de vivir. Quién los atrapa, deciden liderar un giro histórico hacia el Nuevo Marxismo AI, una transición consciente que, con tecnología, reducción responsable de la natalidad y cooperación, libera a la humanidad del miedo y devuelve confianza, paz y libertad real.